Limpieza de pisos

Limpieza de pisos: 5 pasos para que queden brillantes

Limpiar tus pisos puede ser muy sencillo. Con una escoba o aspiradora y un lampazo, quedarán mejor que nunca.

Cuando ingresamos a cualquier lugar lo primero que vemos son los pisos. Inclusive cuando regresamos a nuestro hogar, es la primera imagen y allí comienza el malestar si no encontramos la higiene que anhelamos. La limpieza de pisos es una tarea sencilla, pero tiene algunos secretos y lo mejor es realizarlo siguiendo un orden de pasos para que el resultado sea el esperado.

Limpieza de pisos con mop

Hay una gran variedad de materiales que conforman nuestros pisos: cerámicos, mármol, alfombras, maderas, cemento, etc. Cada uno requiere un tratamiento particular, para que realmente la misión “limpieza de pisos” sea efectiva. Además es importante tener en cuenta los cuidados que recomiendan los instaladores o fabricantes para no dañarlos.

El piso es la zona que acumula mayor suciedad en cualquier tipo de ambiente. Se adhiere toda la basura de la calle, se amontona polvo y pelos, se derraman líquidos y todo tipo de sustancias, que hacen más difícil la tarea de limpiar. Por esto, es tan importante realizar un mantenimiento constante y asegurarse de conservar una buena higiene.

Utilizaremos las herramientas habituales como: escoba, aspiradora, lampazo, paño, balde y productos de limpieza de pisos. En general, se encuentran en el hogar y si alguno nos falta veremos en los pasos siguientes cómo podemos remplazarlos. Para la limpieza de alfombras recomendamos ver el artículos que habla puntualmente de este tejido.

Limpieza de pisos trucos e familia

Limpieza de pisos: primer paso

En cualquier piso, sin importar el material, lo primero que debemos hacer es dejar la superficie despejada para comenzar a retirar el polvo, migas, pelos y demás sustancias solidas que pueda presentar. Para esto, levantaremos sillas, bancos, alfombras y cualquier otro elemento que pueda ser retirado.

Luego comenzaremos la limpieza de pisos barriendo con escoba, cepillo o lampazo húmedo. Desde el extremos más alejado a la puerta y hacia el centro. Se recogen los residuos en un recipiente o balde y se descartan en el cesto. Debemos asegurarnos retirar toda la tierra y pelos, que serán un obstáculo al momento de trapear.

Es fundamental que la herramienta que utilicemos se encuentre en buen estado. La escoba debe tener todas las cerdas orientadas en una misma dirección. Si están torcidas, no podremos realizar la tarea correctamente. Es conveniente barrer por zonas y levantar, para evitar que el polvo se vuele y no se complete la tarea en forma efectiva.

También se puede utilizar una aspiradora en el mismo sentido. Incluso en hogares ya se utiliza la  aspiradora robot, que permite llevar a cabo esta tarea en forma automática. Siempre registrando que  trabaje en toda la superficie, sin dejar ningún residuo abandonado. Se recomienda utilizar el prolongador con cepillo, para no dañar o rayar el piso.

Es bueno realizar al menos este primer paso en forma diaria, o de contar con algún impedimento que sea tres veces a la semana, lo que redundará en un buen mantenimiento de nuestros pisos y que la limpieza profunda sea más rápida. Evitaremos así marcas desagradables y el depósito de tierra en las juntas.

Trapear y quitar las manchas

Una vez se haya completado el primer paso para la limpieza de pisos, debemos estar atentos a alguna mancha que pueda aparecer en esta superficie. En ese caso, y de acuerdo al material, utilizar el producto correspondiente y un cepillo o paño. Suele ser de gran ayuda el detergente, el liquido antigrasa o el amoniaco, mezclados con agua nos ayudarán a dejar la zona despejada.

En caso de observar residuos adheridos, como chicles, comida o cualquier sustancia que haya resistido a la escoba, podemos utilizar una espátula para retirarlos cuidando de no marcar ni rayar el piso. Recuerda que el trapeo debe realizarse sin ningún residuo aparente, para que realmente genere el efecto buscado. Un piso brillante y libre de marcas indeseables.

Posteriormente debes llenar un balde con agua, o bien puedes utilizar el fregadero con tapón, y agregar el producto de limpieza recomendado para el material del piso. Si este lo permite, es bueno realizar una primera pasada con cloro o algún producto desinfectante, para asegurarse que la higienización sea profunda.

Se utiliza un paño, lampazo o mopa. Se debe introducir en el balde o fregadero, escurrir y comenzar a pasar desde el extremo más alejado de la puerta hacia ella. Se recomienda realizar lineas rectas en sentido vertical u horizontal, que en la segunda pasada cambiaremos – si utilizamos primero un sentido vertical, en la segunda pasada lo haremos horizontal – para de esta forma evitar marcas.

Limpieza de pisos trucos con trapo

De notar algún resto de suciedad, se debe acercar con el paño hasta la puerta y enjuagarlo nuevamente. Cuando el agua del balde o el fregadero se oscurezca, debemos cambiarla. Y así continuar con la limpieza de pisos hasta completar la totalidad de la superficie. Esperar a que se seque para comenzar con el segundo trapeo.

Trapear nuevamente utilizando la misma técnica, pero esta vez en la mezcla del agua incorporar algún producto que genere brillo, de acuerdo al material del piso. Hay productos específicos para cerámicos, mármol, porcelanato, madera, etc. Es recomendable utilizar el que corresponda, ya que tiene las particularidades que necesita cada material.

En caso de no contar con el producto correspondiente, se puede utilizar un limpiador de pisos genérico y luego secar con una toalla, esto ayudará a que el piso quede brillante. También se puede remplazar el cloro por vinagre blanco (de alcohol), siempre que el material lo permita, ya que tiene una función desinfectante.

Recordar que siempre es importante dejar secar el piso y no transitar hasta que se encuentre completamente seco. Las marcas de nuestro calzado arrasarán con todo el trabajo que hemos realizado. Si tenemos mascotas en el ambiente, también es importante que no ingresen hasta saber que la tarea ha concluido. 

Limpieza de pisos muy sucios

Limpieza de pisos trucos en la casa

Existen algunos secretos que nos pueden ayudar en la limpieza de pisos muy sucios. Por ejemplo, si el piso es de cerámicos, se puede utilizar la mencionada mezcla de agua y amoniaco para refregar las juntas y las manchas más difíciles. También nos podemos ayudar con productos caseros como bicarbonato de sodio, jugo de limón o alcohol.

Si encontramos manchas de pintura, podemos utilizar con mucho cuidado un espátula o una esponja de metal. Podemos incorporar un solvente o diluyente de pintura, que hará más fácil la tarea. Siempre pendientes de evitar percudir el material de nuestros pisos y extremando las medidas de cuidado. Si sabemos qué tipo de pintura produjo la mancha, hará más fácil la tarea.

En pisos de exterior, es conveniente contar con una hidrolavadora. La intemperie genera procesos de depósito de suciedad que son muy difíciles de quitar. La fuerte presión del agua ayudará a quitar los restos que no logra la escoba o el paño. Se debe utilizar en toda la superficie y evitar dejar marcas.

Zócalos

Cuando realizamos la limpieza de piso, tendemos a olvidar los zócalos. Sin embargo en estos sectores se adhiere mucha suciedad, que inclusive puede afectar la pintura o el revestimiento de las paredes. Para estos es conveniente utilizar un cepillo, que de acuerdo al material puede usarse seco o mojado, y acompañar la tarea con un paño húmedo.

Se limpia con el cepillo toda la superficie y si vemos marcas o suciedad adherida, utilizamos el paño para retirarla. Si alguna zona presenta resistencia, podemos acudir a una espátula o esponja de metal, con los cuidados mencionados. Los zócalos relucientes, asegurarán un agradable impresión en nuestros pisos limpios.

Mantenimiento

Lo más importante para nuestros pisos es realizar un adecuado mantenimiento. Esto implica barrer con la escoba (o utilizar la aspiradora) todos los días o al menos tres veces a la semana. Si se vuelca jugo, cae comida o aparece una mancha desagradable, es relevante limpiarla en el momento. Esto asegurará que la limpieza de pisos perdure por más tiempo.

Es valorable colocar un tapete o bandeja en la puerta de calle y utilizarlo cada vez que se ingrese. De esta forma reduciremos la introducción de polvo y otras sustancias en los ambientes. Si es posible, retirarse el calzado que utilizamos en el exterior y sustituirlo por uno de uso interno, esto ayuda a mantener los pisos limpios y es muy recomendable por cuestiones sanitarias.